Para quienes fuimos niños en los años 60, 70 u 80, bastan unos pocos objetos para volver atrás sin esfuerzo: un cuaderno de dibujo con espiral, un cuadernillo de cálculo, una goma Milan, un tubo de pegamento Imedio… y, cómo no, un lápiz con la tabla de multiplicar impresa en el cuerpo....